Una imagen de La Habana. Una representación de la vida en plenitud. Y la confianza en el mañana, donde estaremos inexorablemente hermanados, o no estaremos.
En este sendero camino a diario, procurando balancear mis pasos como el del pescador que aparece en primer plano. Y aún así, prevalece el amor y la fe, esa misma que traslada Vallejo en las líneas que siguen a continuación.
Confianza en el anteojo, no en el ojo;
en la escalera, nunca en el peldaño;
en el ala, no en el ave
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.
Confianza en la maldad, nó en el malvado;
en el vaso, mas nunca en el licor;
en el cadáver, no en el hombre
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.
Confianza en muchos, pero ya no en uno;
en el cauce, jamás en la corriente;
en los calzones, no en las piernas
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.
Confianza en la ventana, no en la puerta;
en la madre, mas no en los nueve meses;
en el destino, no en el dado de oro,
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.
5 Oct 1937 / César Vallejo
domingo, 20 de mayo de 2007
Confianza... en ustedes
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2 comentarios:
AAAAAAAAAHHHHHHHH, cómo no se despidió de mi??? eh????
Completamente desconsiderado. Medítelo y que no se repita.
Usted caribeña se merece lo mejor! Mis disculpas por el olvido imperdonable!
Pero aquí estoy, tratando de recuperar la joya perdida del Nilo...
¿Hacemos las paces pues? Ese es el tesoro anhelado ;)
Exitos Silvanita!!!
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