Últimamente vengo observando a no pocas personas exhortar a que finalice esa dicotomía entre "ricos versus pobres" para avanzar hacia una supuesta confraternidad absoluta.
La amistad entre el que tiene de sobra y el que nada tiene. Con el agregado de que el primero, casi nunca se interesa por ceder algo preciado
para el segundo, que es la dignidad humana por intermedio del trato igualitario, honrado, sin ventajismos y con absoluta justicia social.
para el segundo, que es la dignidad humana por intermedio del trato igualitario, honrado, sin ventajismos y con absoluta justicia social.Por lo cual, plantear el tramposo sofisma de la concordancia entre poderosos y subyugados, es simplemente un artilugio para intentar garantizar la continuidad de la explotación abierta y descarada de los unos sobre los otros. El miserable que no es culpable por haber nacido en tales condiciones, y ya no poder aspirar siquiera a salir de tal entorno, desde la óptica de los "bienintencionados demócratas"(liberales en materia financiera pero conservadores retrógrados en términos morales las más de las veces), que claman por la confraternidad absoluta entre clases sociales, debería aceptar servilmente su condición de explotado, saqueado generacionalmente, discriminado por su condición socioeconómica y marginado por los distintos estratos sociales. Todo a condición de, en definitiva, garantizar la "paz espiritual" del burgués o terrateniente al cual sólo le importa su status, sus relaciones privadas, los métodos o modos para progresar individualmente -nunca con un sentido colectivo- aunque en el fondo sepan que para que exista, en un sistema de mercado liberal tal crecimiento, SE TIENE QUE PARTIR DE LA BASE DE QUE TAL CRECIMIENTO ESTÁ SUSTENTADO SOBRE LAS PENURIAS DE MILES DE SEMEJANTES. Y NO SENTIR EL MENOR REMORDIMIENTO POR ELLO.
Se legitima en el inconsciente colectivo la inmoralidad más atroz que puede existir entre seres humanos.
Para eso, luego, existen en última instancia, los confesionarios, la clerigalla, o costosas terapias alternativas...
Carlos Marx supo escribir, allá por 1848: "La historia (escrita) de todas las sociedades existentes hasta ahora es la historia de la lucha de clases (...) Esta lucha ha acabado con una transformación revolucionaria de toda la sociedad o con la ruina de las clases en lucha.
Nuestra época no eliminó el antagonismo de las clases; lo ha vuelto más simple ya que la sociedad se va escindiendo cada vez más en dos grandes campos enemigos: la burguesía y el proletariado.
La burguesía es la clase de los modernos capitalistas, son los propietarios de los medios de producción y los patrones de los asalariados.
El proletariado es la clase moderna de los asalariados, no son propietarios de medios de producción, se ven obligados a vender su fuerza laboral para subsistir".
Nuestra época no eliminó el antagonismo de las clases; lo ha vuelto más simple ya que la sociedad se va escindiendo cada vez más en dos grandes campos enemigos: la burguesía y el proletariado.
La burguesía es la clase de los modernos capitalistas, son los propietarios de los medios de producción y los patrones de los asalariados.

El proletariado es la clase moderna de los asalariados, no son propietarios de medios de producción, se ven obligados a vender su fuerza laboral para subsistir".
Toda lucha social, es una lucha entre clases. Desde el trabajador que reclama un salario más digno o condiciones laborales superiores, hasta el joven del interior del país que no puede acceder fácilmente a un empleo jerarquizado en las grandes metrópolis, en igualdad de condiciones con un semejante nacido y formado en la propia metrópoli... hasta otras temáticas de índole educativa, sanitaria, cultural, los accesos para unos y otros a todos esos recursos, y las posibilidades, incluso, de alcanzar posiciones privilegiadas en la gestión de gobierno de un país.El que nació humilde, vive varios pasos por debajo del que inició su existencia con mayores comodidades materiales. Demasiados pocos consiguen vencer la barrera de la marginación, y la automarginación cultural a la cual se ven sometidos cognitivamente tras generaciones completas que fueron incorporando en su memoria la idea de lo "natural" de su condición que debe sobrellevar para respetar el orden establecido.
Negar la existencia de la lucha de clases cotidiana, es un áspero gesto de violencia ante los más desprotegidos.
Cerremos con un poco de historia sintética:
1- Para analizar la lucha de clases, y su desarrollo como impulsor de los sucesos históricos mundiales, necesitamos saber cómo surgió la división de clases, y cómo el proceso de la conquista de América, por parte de los europeos, aceleró el derrumbamiento del orden feudal en el mundo."Desde el descubrimiento de América que lanzó a los conquistadores europeos a través de los mares a ocupar y explotar las tierras y los habitantes de otros continentes (como el africano), el afán de riqueza fue el móvil fundamental de su conducta. El propio descubrimiento de América se realizó en búsqueda de rutas más cortas hacia el oriente cuyas mercaderas eran altamente pagadas en Europa..."
Nace entonces una nueva clase social, los productores y comerciantes de productos manufacturados. Surgen por no poder satisfacer la creciente demanda de los nuevos mercados. Esto aceleró el proceso revolucionario de descomposición de la sociedad feudal en las postrimerías de la edad media.
La sed de oro y el afán de ganancia fue el impulso del nacimiento de esta nueva clase. Con el desarrollo de la industria manufacturera y el comercio en pleno crecimiento, fue creciendo su influencia social.
Las nuevas fuerzas de producción que se desarrollaban, ya no aguantaba con el viejo sistema feudal de servidumbre, sus leyes, instituciones, su filosofía, su moral, su ideología política, etc. "Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos del derecho y del estado, fueron proclamados por los representantes intelectuales de la burguesía. Poco a poco se hicieron conciencia en los medios explotados; eran entonces ideas revolucionarias frente a las ideas caducas de la sociedad feudal..."
Los campesinos, artesanos y los obreros de las industrias manufactureras, liderizados por la burguesía hecharon a la basura el orden feudal, su filosofía, sus intereses, sus instituciones, sus leyes y los privilegios de la clase dominante, es decir, "la nobleza hereditaria". Entonces la burguesía consideraba justa y necesaria la revolución, no pensaba que el orden feudal podía y debía ser eterno como piensa ahora de su orden social capitalista.
Invitaban a los campesinos, artesanos y obreros, a luchar contra las relaciones gremiales, y reclamaban el poder político; por supuesto las monarquías, el clero y la nobleza, defendían tenazmente sus intereses de clase y proclamaban el derecho divino de la corona y la intangibilidad del orden social.
"Ser liberal y proclamar las ideas de Juan Jacobo Rousseau portavoz de la filosofía burguesa, constituía para las clases dominantes un delito tan grave, como es hoy ser socialista y proclamar las ideas de Marx, Engels y Lenin."
Nace entonces una nueva clase social, los productores y comerciantes de productos manufacturados. Surgen por no poder satisfacer la creciente demanda de los nuevos mercados. Esto aceleró el proceso revolucionario de descomposición de la sociedad feudal en las postrimerías de la edad media.
La sed de oro y el afán de ganancia fue el impulso del nacimiento de esta nueva clase. Con el desarrollo de la industria manufacturera y el comercio en pleno crecimiento, fue creciendo su influencia social.
Las nuevas fuerzas de producción que se desarrollaban, ya no aguantaba con el viejo sistema feudal de servidumbre, sus leyes, instituciones, su filosofía, su moral, su ideología política, etc. "Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos del derecho y del estado, fueron proclamados por los representantes intelectuales de la burguesía. Poco a poco se hicieron conciencia en los medios explotados; eran entonces ideas revolucionarias frente a las ideas caducas de la sociedad feudal..."
Los campesinos, artesanos y los obreros de las industrias manufactureras, liderizados por la burguesía hecharon a la basura el orden feudal, su filosofía, sus intereses, sus instituciones, sus leyes y los privilegios de la clase dominante, es decir, "la nobleza hereditaria". Entonces la burguesía consideraba justa y necesaria la revolución, no pensaba que el orden feudal podía y debía ser eterno como piensa ahora de su orden social capitalista.
Invitaban a los campesinos, artesanos y obreros, a luchar contra las relaciones gremiales, y reclamaban el poder político; por supuesto las monarquías, el clero y la nobleza, defendían tenazmente sus intereses de clase y proclamaban el derecho divino de la corona y la intangibilidad del orden social.
"Ser liberal y proclamar las ideas de Juan Jacobo Rousseau portavoz de la filosofía burguesa, constituía para las clases dominantes un delito tan grave, como es hoy ser socialista y proclamar las ideas de Marx, Engels y Lenin."
NOS QUEDA RESOLVER COMO PAÍS EL DILEMA: ¿UN PAÍS PARA POCOS BASADOS EN LAS PENURIAS DE MUCHOS, O UN PAÍS PARA MUCHOS, QUE IMPLICARÁ INEVITABLEMENTE PERJUDICAR A LOS INTERESES EGOÍSTAS DE UNOS POCOS?

En la foto inferior: Agustín Tosco, acaso el más brillante líder sindical argentino, que pugnó por la lucha mancomunada entre sindicatos, estudiantes y exponentes del ámbito cultural. Y que estableció la irrefutable y cruenta realidad de la lucha de clases en la vida cotidiana del país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario